Esta segunda etapa de la Vía Verde de Ojos Negros es la que más nos gustó. No faltaron túneles, viaductos y trincheras excavadas en pura piedra que no dejaban de sorprendernos.
En lugar de subir en bici desde Teruel, aparcamos el coche junto a la vía verde, justo donde la dejamos el día anterior. El cielo amenazaba lluvia y teníamos un poco de miedo por si el peque se cansaba subiendo hasta el Puerto de Escandón.
Iniciamos la etapa con ganas, y enseguida nos damos cuenta de que el entorno es totalmente diferente al día anterior. Disfrutamos de más vegetación, de trincheras espectaculares cavadas en tierra de un rojo vivo, y de un ascenso muy liviano con pedientes del 2%. La vía verde pasa sobre espectaculares viaductos y túneles perforados en piedra viva, no se puede pedir más.
La temida lluvia se hace presente y nos hace acelerar el paso, el peque se porta como un campeón y llegamos enseguida al punto más elevado de nuestra ruta, el Puerto de Escandón. En lo alto hay aparcados vagones y viejas locomotoras, pero decidimos no parar y bajar rápidamente hasta la Puebla de Valverde.
Un agradable descenso que nos llevará hasta el final de la ruta, el área de servicio de la Puebla de Valverde, donde comeremos antes de alojarnos en la localidad. Si queréis un menú más especial, hay un restaurante gastro-bar junto a la vía verde.









